miércoles, 18 de diciembre de 2013

Compañeros

¿Sabes? me sigues sorprendiendo... Tu capacidad para leerme incluso cuando no digo nada, para ver dentro de mi, para entenderme cuando yo misma no lo hago... La facilidad con que me reconfortas... Y tu generosidad. Nunca, nunca en mi vida, he conocido a nadie con tanta capacidad para entregar a manos llenas; con tanta paciencia, con tanta ternura...
Lo que se ve de ti, es bonito... pero no tiene comparación con lo que no puede verse...
Tal vez ultimamente, no te lo haya dicho tanto como quisiera, o tanto como mereces... pero te quiero. Y he descubierto que cuando me abrazas el mundo se para, y todo deja de ser importante, salvo tú, y tu sonrisa.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Mucho en que pensar...

La vida es complicada... Las cosas no siempre son como uno quiere, como uno espera, como uno sueña...
Algunas veces los sueños se van desinflando poco a poco y casi ni nos damos cuenta... Otras, es de golpe, y nos damos de bruces contra la realidad. No sabría decir cual de las dos formas es más dura, pero las dos son igual de tristes.
Un día abres los ojos, y te das cuenta de que ya no sonríes igual... Que no disfrutas de la misma forma, de las cosas que, no hace tanto, te llenaban... Y lo intentas, intentas con todas tus fuerzas que todo vuelva a ser igual, pero no lo consigues...
Te sientas y esperas... como si por arte de magia, todo fuese a solucionarse, como si estuvieses en medio de un sueño y bastase despertar para que las nubes desaparezcan... Pero no funciona.
Y solo te queda replantearte las cosas, reunir valor, y decidir si te "conformas" o no, si sigues "estirando" hasta que todo salte por los aires o haces cambios... 
Los cambios no son fáciles, tienes que dejar atrás muchas cosas, y de algunas cuesta despegarse... Pero la vida es un cambio constante... es la única forma de evolucionar.
De un tiempo a esta parte, me he dado cuenta, que, aunque no quiera reconocerlo, necesito hacer cambios... Añoro demasiadas cosas, es como si una sensación de tristeza, de cansancio, planease constantemente sobre mi cabeza... como si cualquier cosa, me pudiese romper en mil pedazos...
Voy perdiendo ilusión, energía, ganas... incluso parece que haya perdido la capacidad de sonreír como lo hacia... paso más tiempo agobiada, triste, o enfadada que sintiéndome bien...
Busco palabras y no las encuentro, busco soluciones y ninguna parece valer...
Echo de menos a mis hermanas, echo de menos cuando todo era más fácil, cuando las cosas surgían de forma espontánea...
Y lo peor, es que me echo de menos a mi misma, que me voy perdiendo poquito a poco por el camino, sin darme ni cuenta...
Hoy, si pudiese pedir un deseo, sería volver atrás en el tiempo, porque cada vez son más las cosas que echo de menos...

domingo, 17 de noviembre de 2013

Si encontrase las palabras...

Un día más me acuesto con una sonrisa, con el sonido de tu voz susurrandome al oído, el calor de tus abrazos... La sensación de que nada puede ir mal, si tú estás conmigo...
Da igual cuantas veces me pierda, siempre consigues que encuentre el camino de vuelta...
Todas las tristezas, los enfados, los agobios... pierden sentido cuando te miro y me doy cuenta de lo afortunada que soy...
"No hay una relación perfecta"... Estoy segura de que es verdad, pero si hay una persona "perfecta" para cada uno, alguien con quien te entiendes sin palabras, con quien encajas a la perfección sin necesidad de ser iguales, ni pensar siempre de la misma forma... simplemente porque tu corazón late al mismo ritmo que el suyo, porque su sonrisa es capaz de iluminar tu día, porque cuando te rodea con sus brazos todo lo demás deja de importar... Eso eres tú para mi, eso... y mucho más.
Nunca consigo encontrar las palabras, para hacerte comprender cuanto has cambiado mi vida... La forma en que me haces sonreír con solo pensar en ti... La ilusión con que espero el primer abrazo, el primer intercambio de palabras... la forma en que se ilumina mi cara, cuando te veo, cuando te recuerdo, o cuando alguien te menciona...
"Te quiero", es cierto, y además te lo digo mucho... a ti, y a quien quiera (o incluso no quiera) escucharlo... Pero es mucho más que eso... la necesidad diaria de saber cómo estás... de verte sonreír... de escucharte contarme tus cosas, y compartir contigo las mías... "Tus cosas"... hace tiempo que ya no lo veo así... de alguna forma, se han convertido, sin darme ni cuenta, en nuestras cosas... porque no hay nada que sea importante para ti, que no lo sea también para mi.
La sensación de tenerte conmigo, incluso cuando no puedo verte... La urgencia por abrazarte, por besarte...
Y es que, pasa el tiempo, y aún me tiemblan las piernas cuando te miro, cuando te escucho, cuando me acaricias la mejilla y me miras a los ojos...
Y ¿sabes?, sé que mañana, cuando me despierte y aún adormilada me acurruque entre tus brazos, por enésima vez, volveré a enamorarme...



viernes, 15 de noviembre de 2013

Tiempo de cambios

Ha pasado mucho tiempo desde que posteaba a diario, desde que dedicaba un ratito a compartir en el blog, no solo pensamientos, tristezas o alegrías; sino también mis cositas del día a día... También hace mucho, quizás demasiado, que no le "lavaba" la cara y hacia algunos cambios... Ya va siendo hora.
Llevo años, escribiendo (no os equivoqueis, eso no quiere decir, ni de lejos, que lo haga bien). Para mi es pura "terapia", es mi manera de organizar pensamientos, de "gritar" cuando estoy triste o enfadada, y de compartir mi alegría cuando la siento. Un poco sacar de dentro, ciertas cosas. Cosas, algunas veces, muy personales.
Hoy el día ha amanecido gris, llueve a mares, hace frío... vamos, el típico día de invierno en el norte. Tal vez por eso me he animado a escribir, porque este clima invita a reflexionar... O quizás es solo que lo echaba de menos... La razón tampoco importa, solo que me apetecía.. y aquí estoy, una vez más escribiendo cosas ¿sin sentido?
Siempre me ha gustado el invierno (por fortuna, porque en mi tierra el verano es como una estrella fugaz), arrebujarme bajo una manta en los días de frío, con una "relaxing cup of café con leche" (si no lo digo, reviento) y un libro. "El prisionero del cielo", de Zafón, es el que está ahora sobre mi mesilla... Me gusta más de lo que esperaba cuando me lo regalaron.
Demasiado trabajo ultimamente, poco tiempo libre... Creo que hoy toca, me apetece.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Demasiadas cosas....

Algunas veces siento que son demasiadas las cosas que no entiendo... Que tal vez no tengo tanta empatia como creo, que quizás soy un "bicho raro", en un mundo que algunas veces funciona de una manera que se me escapa... Intento encontrar sentido a cosas que para mi no lo tienen, me esfuerzo, y me desgasto... Entro en una espiral que me agota, busco en mi respuestas que quizás solo tienen otros... Intento entender, no lo consigo.. y me frustro. Me llevo el mal rato, y vuelvo a empezar, como si no hubiese pasado nada, pero ¿en realidad no pasa nada? yo creo que sí, creo que lo que pasa es que cada vez guardo silencio con más frecuencia...
Igual es el momento de hacer cambios, en mi forma de afrontar las cosas, en mi manera de relacionarme con los demás, en mis prioridades... Igual es el momento, de observar, no solo para intentar entender, sino también para aprender... 
Tal vez mañana sea otro día... ya veremos.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Supongo que nunca se deja de aprender...

Aprendí que nadie es perfecto hasta que te enamoras. 
Aprendí que las oportunidades no se pierden nunca… las que tu dejas marchar… otro las aprovecha.
Aprendí que todos quieren vivir en la cima de la montaña… pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.
Aprendí que cuando siembras rencor y amargura… la felicidad se va a otra parte.
Aprendí que necesitaría usar siempre buenas palabras… porque mañana quizás se tengan que tragar.
Aprendí que una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.
Aprendí que cuando tu hija recién nacida tiene tu dedo en su puñito… te tiene enganchad@ a la vida.
Aprendí que se necesita gozar del viaje… y no pensar sólo en la meta.
Aprendí que es mejor dar consejos sólo en dos circunstancias… cuando son pedidos y cuando de ello depende la vida.
Aprendí que no puedo elegir como me siento… pero siempre puedo hacer algo al respecto.
Aprendí que cuanto menos tiempo derrocho… más cosas hago.
Aprendí que la vida es dura… pero yo lo soy más...